PROGRAMA SUPERILHAS (2015 – 2024) E A CRISE HABITACIONAL EM BARCELONA.
UMA ABORDAGEM EM REDE DOS CONFLITOS DA PRODUÇÃO DO ESPAÇO
DOI:
https://doi.org/10.17058/g6qvpe38Resumen
Barcelona viene implementando una política de ejes verdes y una red de espacios públicos y corredores ecológicos integrados, institucionalizada mediante el Programa Superilles (Superislas). La justificación es que urgen prácticas de urbanismo táctico y ecoambiental, dadas las consecuencias del cambio climático, las precarias condiciones ambientales, las emisiones contaminantes y la prioridad otorgada al automóvil como medio de transporte urbano. Este conjunto de mejoras y políticas coexiste con una aguda crisis de vivienda y un fuerte aumento de los precios inmobiliarios y de alquiler, obligando a parte de la población a vivir en barrios alejados de las áreas consolidadas y de otros municipios. Este artículo discute la necesidad de una planificación integrada a escala metropolitana para abordar el impacto ambiental y las deficiencias socioespaciales actuales, y para abordar la escasez de políticas, planes y proyectos de vivienda asequible. El emblemático Plan Cerdà (1855-1859), que amplió la ciudad medieval para modernizarla, es uno de los principales antecedentes urbanos y ambientales de la ciudad; Sin embargo, las manzanas diseñadas por el plan, que debían contener espacios públicos verdes y permeables, fueron con el tiempo ocupadas por edificaciones, imponiendo una rigidez y unas características al tejido urbano de gran parte de la ciudad que contribuyen a impedir el crecimiento del área consolidada. A los límites que impone la morfología del plan se añade el actual proceso de intensificación del valor del suelo y de los inmuebles, así como de los alquileres, que viene induciendo un crecimiento periférico y un desplazamiento creciente de la población hacia regiones más alejadas del centro, amplificando los pasivos ambientales y la necesidad de planificar esta expansión.
