TRIBUNAL CONSTITUCIONAL ARIETE DEL CONGRESO EN CONTRA DE LA JUNTA NACIONAL DE JUSTICIA
DOI:
https://doi.org/10.17058/rdunisc.vi77.20965Resumo
Este artículo analiza la crisis institucional en el Perú a partir de las denuncias de corrupción reveladas por los casos Lava Jato y Los Cuellos Blancos del Puerto. Estos episodios expusieron la captura del sistema de justicia por redes político-económicas. En respuesta, en 2018 se destituyó al Consejo Nacional de la Magistratura y se creó la Junta Nacional de Justicia mediante referéndum constitucional. Su objetivo fue reforzar la integridad y la independencia judicial. Sin embargo, el proceso político posterior evidencia la consolidación de prácticas de control parlamentario sobre los demás poderes del Estado. El Congreso ha intervenido de manera sistemática en el Poder Ejecutivo y en las instituciones judiciales, afectando su autonomía. Aunque el Ministerio Público, el Jurado Nacional de Elecciones y la Junta Nacional de Justicia han resistido estas interferencias, dicha resistencia ha generado altos costos institucionales y personales. El artículo examina este escenario desde el concepto de descomposición constitucional, entendido como el ejercicio del poder sin lealtad a la Constitución. Se sostiene que el Tribunal Constitucional ha contribuido a legitimar el abuso del poder parlamentario. Se concluye que estas prácticas amenazan la separación de poderes, los derechos fundamentales y la estabilidad de la democracia liberal en el Perú.